sábado, 4 de junio de 2011

Un sanatorio certifica que el nascituro es una persona.

Sanatorio de la Trinidad, en Palermo.


Buenos Aires, 3 Jun. 11 (AICA). Debido a su reciente actuación en una publicitada telenovela y a ciertos escándalos en los que se vio envuelta como protagonista, la prensa escrita, hablada y televisiva del país se hizo eco de la pérdida por aborto espontáneo del hijo que llevaba en su seno la actriz Juana Viale.
El parte médico oficial emitido el 25 de mayo por el Sanatorio de la Trinidad, de Palermo, donde fue asistida la actriz, dice: “fallecimiento intrauterino fetal”.
El documento dice “fallecimiento” porque el niño estaba con vida y falleció.
El parte médico habla de fallecimiento “intrauterino”, lo que significa que estaba con vida en el útero materno.
El certificado de los médicos especifica que fue un fallecimiento intrauterino “fetal”, es decir que era un embrión que tenía vida y que estaba en desarrollo uterino, etapa en la que al ser en desarrollo suele llamárselo feto.
Por último es evidente que pese a la muerte de su hijo, Juana Viale está con vida, lo que demuestra que el que murió era “otro ser”, un ser que no formaba parte del cuerpo de su madre, como podría ser una mano, el corazón u otra víscera. Se trataba de “un ser humano vivo”.
Una vez más, los médicos (que en esto saben más que los diputados y diputadas que proponen la ley del aborto) confirman clara e inequívocamente lo que el fanatismo ideológico niega. El niño por nacer que se está gestando en el seno materno, es un ser humano vivo, con todas las características del ser. Como tal, le corresponde el derecho humano fundamental: el derecho a la vida. Matarlo en el seno materno es un crimen horrendo. Así lo calificaron la Madre Teresa y Juan Pablo II.

Fuente: AICA On-Line.

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