jueves, 14 de julio de 2011

Luz Mejía: por la puerta de atrás.

Los detalles del masivo repudio contra el aborto. La agresión que nadie vió y la que vimos.




Luz Patricia Mejía, relatora de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), debió retirarse por la puerta de atrás del anexo de la Cámara de Diputados de la Nación, tras una cuestionada exposición ante diputados y para evitar encontrarse con las más de mil personas que repudiaron su visita a la entrada del edificio.

El tránsito debió cortarse durante más de tres horas en las intersecciones de Avenida Rivadavia y Riobamba debido a una multitud desbordó las aceras, en su mayoría compuesta por miembros del Frente Joven, la Red Federal de Familias, Marcha de los escarpines, el Foro por la Vida y la Familia, y Médicos por la Vida, entre otras.

Vallado policial de por medio, un grupo de cerca de 30 abortistas apoyaban a la comisionada del organismo internacional. Entre cantos de un lado y otro, hubo momentos de tensión por momentos. Las declaraciones de la diputada Donda acerca de sufrir una agresión sorprendieron a los manifestantes (apenas lo dijo adentro, llegó afuera el mensaje) pues nadie cerca de la entrada advirtió ningún sobresalto hasta ese momento y ni siquiera vieron a la diputada Donda ingresar. Sí en cambio fue agredida una manifestante provida que teniendo en alto un cartel, recibió un cachetazo de una abortista. Esa fue el único acto de violencia registrado.

Una gran cantidad de jóvenes cantaba incansablemente en repudio del aborto: “no queremos, no queremos / no queremos esa ley / no queremos que asesinen / a los niños por nacer”. Mientras, payasos en zancos repartían folletos alusivos a un “Circo de diputados que está jugando con la vida de los niños y las mujeres”; la gente cargaba carteles que denunciaban artículos del proyecto de ley de aborto, como la posibilidad de abortar de niñas de 14 años sin que los padres lo sepan, o la eliminación por discriminación de niños con malformaciones graves; y las fotografías recientemente difundidas por la modelo Natalia Fassi se exponían en los cortes de semáforo.

Una inédita contra-audiencia pública se realizó frente al Congreso de la Nación, con el título “El aborto no es seguro, ni legal, ni gratuito”. Los oradores fueron el Dr. Oscar Botta, quien explicó las razones médicas y científicas por la cual “el aborto destruye a una mujer y mata a un hijo”, se refirió al aborto provocado como la “pena de muerte del niño por nacer”, desestimó las cifras de supuestas estadísticas de muertes maternas por aborto, sostuvo que no habría ninguna muerte materna por aborto si no hubiera aborto, y se remitió a datos de países como Irlanda, donde son casi inexistentes; el abogado Ignacio De La Riva que habló sobre la inconstitucionalidad del aborto por atentar contra el derecho a la vida del niño desde la concepción, sostenido por el Pacto de San José de Costa Rica -que Mejía ataca en vez de defender-; y el periodista especializado en economía Gerardo Terán, quién destacó: “Matar a una persona, no es un derecho de nadie. Esto es un genocidio, es una clara política económica antipoblacional. Ya tenemos ejemplos terribles de lo que ocurrió en Europa, que hoy es un continente de viejos.”

Para terminar, una joven leyó el repudio en nombre de las organizaciones presentes y terminó gritando: “Las mujeres no queremos matar a nuestros bebes”, y estallaron los aplausos. 

Entre los manifestantes estaba Silvina, de 41 años: “Tenía 18 años cuando aborté, la decisión fue fácil, pero nunca imaginé las consecuencias. Le escribí cartas al bebé que ya no estaba por más de 10 años. No podía perdonarme, nunca creí que iba a sufrir tanto”.

Andrea tiene 47 años y se practicó un aborto a los 19: “Nicole” era el nombre de la hija que no nació y a todas sus cosas les ponía ese nombre: “Pasé por la droga y el alcohol y hasta pensé en matarme,” cuenta conmocionada.

También un joven homosexual que pasaba por la avenida se declaró en un momento escéptico sobre el tema. Momentos después fue encontrado agitado de gritar y saltar: recordó que él estuvo en riesgo de ser abortado y que a pesar de una niñez muy difícil, nadie tiene el derecho de negarle la vida a nadie porque vivir siempre vale la pena. 

Todos se unieron al repudio porque no podían creer que algunos diputados quieran inducir a las mujeres a causar la muerte de sus hijos y provocar a las mujeres un daño tan cruel y difícil de superar. 

La multitud se desconcentró pasadas las 14 horas, al enterarse que la comisionada Mejía se había retirado por una puerta trasera.

Fuente: EC, GM y MB.

Ver fotografías.

1 comentario:

  1. Buenisimo!! Sumemonos todos a defender la vida porque es un derecho de todos!!!!

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